Hija de escultor y pintora, crece y se forma en un ambiente marcado por el arte.
Pinta desde pequeña y va desarrollando un estilo muy definido caracterizado por el rigor, la limpieza, la síntesis, la pasión por los infinitos matices del blanco y una “utilización” del realismo en función de algo que está muy lejos de la representación, una manera de contar la realidad, las relaciones, la soledad, con una notable dosis de ironía. Un equilibrio sólidamente inestable que puede leerse de muchas maneras, un juego de sugerencias que provoca permanentemente al espectador y que deja más preguntas que respuestas.
Alguien la llamó, muy acertadamente “una pintura silenciosa”.
4 comentarios:
Me parece muy bueno y original. Enhorabuena. ¿Se ha roto o lo has roto tú?
Jerónimo sin blog (todavía)
hola Jerónimo, la verdad es q lo he roto yo, así q, en realidad, no me puedo quejar..... me alegro de q te guste
Quien rompe, quizá y sólo quizá, busca un cambio.
Como siempre tu obra me parece de lo más inspirada. Sin luz no vería esos pliegues ni sus sombras.
La luz es el blanco y en el blanco están todos los colores, algo tan aparentemente sencillo y tan inmensamente rico y potente....
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